Peligros del "Agujero de Razono"


Laura Alejandra  Etcheverry
Alfredo Raúl Palacios

Una de la finalidades de la educación es proporcionar al niño el mayor número posible de medios que le permitan descubrir el mundo, integrarse en su ambiente y actuar socialmente de la forma más eficaz. Si se quiere formar un hombre reflexivo, autónomo, cabal, es imprescindible la presencia de la lógica en los planes y en el espíritu de la E.G. B.

  • ¿Puede haber una educación de las facultades lógicas del niño?
  • ¿Es posible sugerir normas para la educación del razonamiento ?
  • La lógica, debe enseñarse a través del razonamiento o mediante la acción?
  • ¿Cuál es la finalidad de la lógica en la E. G. B.? Proponer al niño un método riguroso de pensamiento o darle mayor creatividad, acrecentando su capacidad de análisis?

La lógica es, sin duda, una ciencia del razonamiento y debe ser, según la herencia aristotélica, INSTRUMENTO (órganon) para el conocimiento de la verdad.
Creemos que en la E.G.B. la lógica no es una materia más, sino que simplemente "vive"en todas y en cada una de las materias de los curricula.
Las preguntas planteadas anteriormente suponen verdades educativas insoslayables: una cosa es enseñar lógica como ciencia y muy otra es educar las facultades lógicas del niño.
En la E.G.B. hay que educar las facultades lógicas del niño.
La lógica como ciencia ha significado para el hombre el esfuerzo más potente para disociar la forma de la materia y ésto, que ha costado tanto a Grecia, que no suele ser siempre comprendido ni siquiera por los adultos, no puede ser exigido al niño cuyo pensamiento transita por el ámbito de lo concreto.

Y SIN EMBARGO. LOS NIÑOS PIENSAN.

El problema pedagógico es lograr que el niño que ya piensa, piense bien, de tal modo que en el futuro - al afinar su juicio como síntesis de ideas- se encuentre preparado para acceder a un pensamiento más efectivo.
El juicio es el puente entre la acción y el pensamiento. La conducta reflexiva, integradora de las habilidades de pensamiento, hará que el niño escuche, juegue, estudie, aprenda y se exprese mejor. En su vida social, ésto redundará en una conducta que respete y valore espontáneamente la libertad y la verdad.
La pedagogía no puede hacer oídos sordos a la necesidad de enfatizar lo que quizá pueda resultar curioso y hasta revolucionario: el razonamiento es la facultad más netamente social.

  • Desde el punto de vista lógico: ¿ qué debe entenderse por razonamiento?. 
Los lógicos entienden por razonamiento algo más o menos así: es el acto por el cual, por medio de lo conocido, se adquiere un conocimiento nuevo.
Se deben distinguir dos modos fundamentales del razonamiento. Uno para extender nuestros conocimientos, descubrir, inventar y otro para demostrar que tal o cual juicio, ya formado, es verdadero.
Descubrir y probar son, en síntesis, las dos funciones principales del razonamiento. De estos dos modos, el primero es el más reacio a todo control, no sólo en el niño sino también en el adulto. Han fracasado, puede decirse, todas las tentativas de construir una lógica del descubrimiento y de la invención.
Descubre, penetra lo real, quien tiene condiciones innatas para ello, finura de observación, atención intensa, imaginación creadora y a la vez amor a la verdad, perseverancia y circunspección, condiciones éstas que la educación mínimamente, mejorar pero nunca crear. 
Por ello, en la E.G.B. la educación del razonamiento inventor es un camino de tránsito difícil y con apenas un puñado de logros. Hay que trabajar mucho tratando de que el niño logre aferrar firmemente los hechos y se aventure a construir relaciones. Las ideas abstractas, las propiedades generales y los nexos entre cualidades serán frutos de la inducción obtenidos a partir de la cosecha de hechos particulares, "tocados" y "vistos" por el niño.
La E.G.B. debe favorecer las operaciones del pensamiento enfatizando los siguientes métodos operativos destinados a enseñar a pensar correctamente: comparar, resumir, observar, clasificar, interpretar, definir, elaborar hipótesis, reunir y organizar datos. Si el maestro propone a los niños situaciones que conducen a re-descubrir o más exactamente a des-cubrir, y en éstas condiciones algún alumno formula una ley o propiedad de la cual no conocía previamente dicha formulación, entonces el maestro y los niños estarán de visita en el reino de la heurística.
Pero ésto no es todo. El razonamiento, dijimos antes, es descubrir y probar. Para probar es necesario considerar el aspecto demostrativo del razonamiento. Si probar es esencial para la ciencia, el probar las propias afirmaciones es una función de la mayor importancia en la convivencia social, ya que los juicios que formulamos sobre las cosas y sobre las personas, en el uso diario de nuestro pensar, carecen de valor si no podemos apoyarlos sobre razones. Pensar es acto tan grave como actuar.

LA SITUACIÓN ACTUAL

SI DE LA MATEMÁTICA ESCOLAR HABLAMOS...

El bajo rendimiento que se observa en la formación matemática de los alumnos y la creciente y generalizada actitud de rechazo para con esa ciencia, reclaman un somero análisis.
La declamación sobre "que la actividad matemática debe apuntar fundamentalmente a desarrollar aptitudes de razonamiento lógico y no a la mera adquisición de técnicas", no se corresponde con la realidad; por encima de cuantiosos esfuerzos de aquellos docentes que reconocen el problema, la enseñanza de la matemática sólo culmina, en el mejor de los casos, como el aprendizaje de procesos mecanizados. Más aún: los alumnos encuentran resultados correctos, con procedimientos que no comprenden, a problemas que no interpretan. "Dividen"correctamente sin saber qué significa dividir, resuelven "ecuaciones" con "pasajes de términos" misteriosos sin saber qué significa una ecuación. El criterio docente clásico se vale de la geometría de Euclides de Alejandría como un recurso para enseñar los principios de la lógica, pero los logros no siempre son felices. Obligando a los alumnos a aprender de memoria las demostraciones de varios teoremas serán muy pocos los capaces de desentrañar la estructura lógica que sustenta al ropaje matemático. La lógica no está explicitada. Los conceptos de la geometría y todos sus frutos cubren y ocultan las nociones lógicas. La lógica "habita"en la espesura del discurso exacto y en los laberintos del razonamiento geométrico.
Otro factor muy importante que contribuye a agrandar el agujero de razono es el peligroso uso del formalismo. La relación entre la lógica y el lenguaje de la matemática es muy estrecha. Y como si todo ésto fuera poco, en matemática hay un abundante vocabulario usual, que todo el mundo emplea como parte de su lenguaje natural, sin ser capaz de explicar claramente lo que cada una de esas palabras significa. Pertenecen a éste popular vocabulario: número, función, adición, iguales, división y toda la retahíla de términos repetidos a lo largo del tránsito escolar. Se tienen conceptos difusos, inconsistentes, y para completar el cuadro no se sabe definir ni tampoco utilizar una definición ya dada.

Y LA LENGUA? ; QUE ME DICE ?.

  • El sustrato lógico en la escritura.

Al leer las redacciones de algunos niños se podrá comprobar no sólo la incorrección gramatical, las "faltas de ortografía" y la pobreza literaria sino también la carencia de ilación, el desorden, la falta casi absoluta de razonamiento, defectos todos de orden lógico. Con esas falencias, al desarrollar un tema, el niño escribe lo que primero salta a su mente, luego vendrá otra frase desligada de la anterior y así hasta agotar su archivo. Falta, evidentemente, la argamasa que haga de esas partes inconexas un todo lógicamente estructurado.

  • El anhelo de sentido en la lectura.

Los niños que empiezan a leer tienen que aprender a encontrar las conexiones, tarea que no es simple. 
Detrás de lo que dice una frase,¿ qué más hay ?. ¿ Qué implica además de lo que explica ?. Para descubrir el sentido de un texto escrito el niño deberá saber cómo inferir la significación y cómo razonar partiendo de lo que está dicho, implícito, o apenas sugerido.
Los significados nacen de la percepción de las relaciones entre fines y medios, así como entre partes y todo. Cuanto más fácilmente se logre construir puentes, más significados se podrán extraer de lo que se lea. Descubrirlos puede resultar una aventura excitante y movilizadora. El acto del descubrimiento es lo que permite llegar al significado. La información se transmite, se "da", las ideas se inculcan, pero los significados tienen que adquirirse.
Debemos capacitar al niño para alcanzar el sentido, disponiendo las condiciones que le darán las claves adecuadas para encontrar el significado por sí mismo. Enseñándole a pensar bien, lo estamos capacitando para tamaña empresa. El "agujero de razono"crece de manera directamente proporcional a la dificultad para comprender lo que se lee y de modo inverso al interés que provoca la lectura, cualquiera sea el tema del cual se trate.
Pensar es natural, pero es una habilidad que se puede perfeccionar. Si bien es cierto que para pensar no se necesita de la lógica, porque esta función se realiza espontáneamente, como el comer y el hablar, no por eso es superflua, como no lo son la fisiología ni la gramática aunque comer y hablar se cumplan, de hecho, sin ellas. El compromiso pedagógico es llevar a pensar bien al niño que ya está pensando.
Llegar a conclusiones apropiadas, definir y clasificar con corrección, formar un juicio crítico son conductas que lo ayudarán a pensar mejor, a ser más reflexivo, más considerado, más razonable.
Pongamos énfasis en el doble objetivo: ayudar a los niños a pensar tanto de una manera más lógica como de modo más significativo.
El pensamiento es, en sentido general, la conducta del espíritu que objetiva los hechos, los distingue, los analiza, los compara y descubre sus relaciones. La lógica no nos ofrece un método para comenzar a pensar, sino un método a seguir, partiendo de verdades conocidas, para llegar a verdades ignoradas. Nos enseña los procedimientos de pensamiento que buscan, prueban y ordenan la verdad.

COLOFON.

"El hombre no es más que un junco, la cosa más débil que hay en la naturaleza, pero un junco que piensa. El universo entero no necesita armarse para destruirlo. Un vapor, una gota de agua, bastan para matarlo. Pero aunque el universo lo aplastara, siempre el hombre sería más noble que lo que lo aniquila, pues sabe que muere y conoce la ventaja que sobre él tiene el universo. De todo ello, nada sabe el universo.
"Nuestra dignidad reside en el pensamiento. Debemos elevarnos por el pensamiento, no por el espacio el tiempo que jamás podremos llenar. Esforcémonos por pensar bien, pues en ello yace el principio de la moral"
Blas Pascal.

Nuevamente, la vieja idea socrática, según la cual llegamos al Bien por el ejercicio del pensar es hoy tan cierta como entonces. No sólo por motivos intelectuales, no sólo por el éxito en la lucha por la vida, sino - y muy principalmente - por motivos éticos, debemos educar el razonamiento del niño.

Laura A. Etcheverry -Profesora de Lengua y Literatura Francesa.
Alfredo R.Palacios -Profesor de Filosofía y Ciencias de la Educación.


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