Nos dice Nicola Abbagnano, que el juego es una actividad u operación que se ejerce o se sigue sólo con miras a sí misma y no por el fin a que tiende o por el resultado que produce. Por tal carácter, el filósofo griego Aristóteles acercó el juego a la felicidad y a la virtud, porque también estas actividades se eligen de por sí y no son "necesarias" como las que constituyen el trabajo (Ét. Nic., X, 6, 1176b b).
Este concepto ha permanecido inalterado. El filósofo alemán Immanuel KANT no hace más que reproducirlo al decir que el juego es "una ocupación por sí misma placentera y que no tiene necesidad de otra finalidad" y oponerlo al trabajo que es una ocupación desagradable (penosa) por sí misma y que solamente atrae por el resultado que promete (por ejemplo, la recompensa)". (Crítica del juicio, § 43).
Según el célebre pedagogo alemán Friedrich FRÖEBEL –cuyas teorías contribuyeron a revolucionar la enseñanza en el S. XIX y son la base de los "KINDERGARTEN" modernos– el juego es al niño como el trabajo es al hombre y la creación a Dios; es la manifestación necesaria de la actividad del niño tanto como el trabajo es la manifestación del hombre y la creación la de Dios (La educación del hombre, Madrid, 1913)
Por lo tanto, el juego infantil no es un pasatiempo, ya que las disposiciones futuras del hombre, ya sea en relación con las cosas o con los otros hombres, se forman, gracias al juego en la primera infancia. Y Fröebel quiere que toda la educación de la primera infancia se desarrolle a través del juego, al cual reglamentó minuciosamente.
También la pedagogía moderna y contemporánea ha reconocido al juego como un carácter privilegiado de condición o instrumento de la primera educación humana.
Cuando en la cultura contemporánea, se hace uso del concepto de juego, es evidente que las características expresadas por Aristóteles están presentes; es decir figuran como fundamento esencial o forma madre; y a lo cual se agregaron los nuevos componentes de las distintas disciplinas.
Nuestro RECONOCIMIENTO a la Colección DE MENTE dirigida por Jaime Poniachik y Daniel Samoilovich, es, en principio, manifestación del agradecimiento o estimación que hacemos por el beneficio recibido.
En segunda acepción, el término reconocimiento, puede ser identificado con investigación y con todas sus voces sinónimas: examen, exploración, inspección y registro; todas ellas presentes en la excelencia de cada una de las obras propuestas.
Jugar es ejercitar alguna actividad física o intelectual, sin más finalidad que el placer que de ello se deriva.
Divertirse y soñar son dos cosas necesarias a la educación.
Bibliografía: ABBAGNANO, Nicola.(1993). Diccionario de filosofía. México: Fondo de Cultura Económica.
MUTATIS MUTANDIS
Tomado del magnífico joyelero lúdrico-educativo COLECCIÓN DE MENTE, nos permitimos afirmar:
Para muestra basta un joyón.
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